2012/02/14

LA POESÍA, EL «MAS ALLÁ» DE LACAN Y HEIDEGGER



Heidegger junto a Lacan

«Schreber es escritor mas no poeta, no nos introduce en una dimensión nueva de la experiencia. Hay poesía cada vez que un escrito nos introduce en un mundo diferente al nuestro y dándonos la presencia de un ser, de determinada relación fundamental, lo hace nuestro también.


La poesía hace que no podamos dudar de la autenticidad de la experiencia de San Juan de la Cruz, ni de Proust, ni Gerard de Nerval. La poesía es creación de un sujeto que asume un nuevo orden de relación simbólica con el mundo. No hay nada parecido en las Memorias de Schreber»,

«...la poesía resulta de la violencia hecha al uso cristalizado de la lengua...»

«…el sentido, eso tapona. Pero con la ayuda de lo que se llama la escritura poética, Uds. pueden tener la dimensión de lo que podría ser la interpretación analítica»…

«es preciso que tomemos en la escritura china la noción de lo que es la poesía en tanto que una interpretación justa extingue un síntoma…

… que la verdad se especifica por ser poética…».

Lacan a Noam Chomsky: «entonces yo soy poeta»

—Jacques Lacan—


«…El lenguaje es la casa del ser. En su morada habita el hombre. Los pensadores y poetas son los guardianes de esa morada. Su guarda consiste en llevar a cabo la manifestación del ser, en la medida en que, mediante su decir, ellos la llevan al lenguaje y allí la custodian. El pensar no se convierte en acción porque salga de él un efecto o porque pueda ser utilizado. El pensar sólo actúa en la medida en que piensa. Este actuar es, seguramente, el más simple, pero también el más elevado, porque atañe a la relación del ser con el hombre. Pero todo obrar reside en el ser…»
..

«…Sólo un dios puede aún salvarnos. La única posibilidad de salvación la veo en que preparemos, con el pensamiento y la poesía, una disposición para la aparición del dios o para su ausencia en el ocaso; dicho toscamente, que no «estiremos la pata», sino que, si desaparecemos, que desaparezcamos ante el rostro del dios ausente…»

—Martin Heidegger—

2011/09/24

LA LOGICA DEL VAMPIRO


"…A  este mundo de oposiciones el vampiro responde de dos formas: con el aislamiento y con la subversión. Ataca y se retrae, ocupa ilegalmente el cuerpo ajeno y rinde tributo a la distancia…"

María Negroni / Vlad / Museo Negro

NOVALIS. Pero me vuelvo hacia el valle, a la sacraindeciblemisteriosa noche.
*

De niño teme y se angustia al dormir en una cama extraña.
Nada ha cambiado.

Cada palabra que escucha y no entiende cobra nuevos
y extraños significados en su mente,

invariablemente aterradores.

Nada ha cambiado.

El cuerpo como un recipiente sensible capaz de estallar 
ante una sobrecarga de estímulos

pide la calma del sedante.




2011/07/16

HEIDEGGER SOBRE TRAKL

Grete Trakl, hermana del poeta.


Todo gran poeta poetiza sólo desde un único Poema. La grandeza se mide por la amplitud con que se afianza a este único Poema y por hasta qué punto es capaz de mantener puro en él su decir poético.
El Decir de un poeta permanece en lo no dicho. Ningún poema individual, ni siquiera su conjunto, lo dice todo. Sin embargo, cada poema habla desde la totalidad del Poema único y lo dice cada vez.


Martin Heidegger, Una dilucidación en la poesía de Georg Trakl

2011/05/06

NIETZSCHE ME DESTRUYÓ


Nietzsche estaba presente en la cultura alemana desde principios de siglo, a través de las vanguardias artísticas y literarias. También el joven Heidegger respiró esa atmósfera pero más tarde, hacia la mitad de los años treinta, empezó a enfrentarse seriamente con los textos nietzscheanos. Ya existía el libro sobre Nietzsche de Jaspers, de quien Heidegger era amigo, y también el de Alfred Baeumler, otro amigo de Heidegger. A todos les resultaba evidente la importancia que tenía Nietzsche en el pensamiento alemán, y también Heidegger quiso dominarlo. La verdad es que no sé si lo logró. Su hijo Hermann me contó que Nietzsche lo hacía entrar en crisis y que en su casa siempre decía: "¡Nietzsche me destruyó!"

Hans Gadamer, entrevista de Antonio Gnoli y Franco Volpi.

2011/04/04

QUE ME VAN A HABLAR DE


Un mensaje en la ventanilla empañada de un ómnibus. Una pintada. Una servilleta subrepticiamente deslizada bajo la mesa. Un sobre perfumado. Con odio y con vergüenza, con traición, algo tan solo algo de lo que los fantasmas no se bebieron en el camino.

El amor se llama con timidez a su puerta. Pasea su desconcierto por las calles que dan al puerto

Aterra con su amenaza de quedarse. Desespera con la posibilidad de su partida


2011/01/28

UNA ESPECIE DE HOMENAJE


A Tavo Kupinski


Esta pobreza es la merienda de los concentrados. ¿Ves los abrigos, las filas en busca de un plato de comida?

El renovado milagro de la lluvia abre nuestras soledades a algo más grande. Tu invierno llegó primero. Y allí quedó tu corazón.

El temporal agitó mi abrigo cuando miré más allá de los alambres. Y no supe decir mi nombre en los interrogatorios. No es que no quise. No supe.

Aquí, en los campos de la abolición, dejé la guitarra sobre el pie.
Y busque fotos viejas. Y todas tenían esa calma extraña de las guitarras en silencio.

Vos dijiste hablemos de chicas. Y las vimos bailar desnudas en la fila de los condenados. Y nos prometimos vivir por eso. Son tan lindas. No me falles.

Yo callaría por escribirte.
Mirá, yo elegiría la vida. Mientras la vida aún me elija.
Aún si esta lluvia continuara. O se diera a tu silencio.




2011/01/16

ENCUENTRO EN LA BOCA ENTRE ANTONIO PORCHIA Y ROBERTO JUARROZ

A Natalia Litvinova


Desde el comienzo de su vida en solitario, Porchia frecuenta un barrio bonaerense llamado La Boca, donde viven los inmigrantes italianos. El poeta argentino Roberto Juarroz, que disfrutó de la amistad de Antonio Porchia en sus últimos años, reconstruye un momento en que ambos se encuentran en las calles de La Boca:

Era aquel su barrio predilecto, uno de los más humildes de Buenos Aires, con sus pequeñas casas multicolores, su atmósfera de inmigrantes, la cercanía de esa oscura corriente de agua que es el Riachuelo, las sirenas de los barcos, los viejos bares en donde los marineros o los trabajadores del puerto se reúnen para olvidar o recordar quién sabe qué cosas, bebiendo y escuchando tangos. Él volvía de visitar en el hospital a una mujer que había querido mucho y que ahora yacía vieja, abandonada y enferma. Me repitió la frase con que había intentado alentarla: Estar en compañía no es estar con alguien, sino estar en alguien. Sentí de pronto, como muchas otras veces a su lado, que la sabiduría no había muerto del todo y que en aquella olvidada calle de Buenos Aires quedaba algo de la fuerza oculta que sostiene todavía al mundo.


Roberto Juarroz: Poesía y creación. Diálogos con Guillermo Boido, Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1980
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...